Cuando leí “Rizoma” se me ocurrió un ejemplo quizá no muy original pero sí interesante: pensé en Rayuela. Interesante porque no está tan claro si esta novela posee o no una estructura rizomática.
En la primera hoja Cortázar nos propone tres órdenes para leer la novela: decorrida pero dejando fuera los capítulos de “Morelli” (parte final), según un orden de capítulos saltados que él propone y por último, leerla en cualquier orden, simplemente abriendo al azar el libro y leyendo lo que se nos aparezca…Si optamos por cualquiera de las dos últimas propocisiones, nos encontramos con que igual hay un sentido, una historia más o menos lineal pero que está repartida y confundida en un orden raro, media oculta, cambiante según qué capítulos combinemos…Al final uno no sabe si es más importante entender la historia como un todo, como algo lineal, o intentar comprender y disfrutar cada capítulo como algo autónomo, que forma parte y no forma parte de la historia al mismo tiempo.
No sé si puede afirmarse que cualquier capítulo o punto dentro de la novela puede relacionarse con cualquier otro, o que no hay principio ni final, eso quizá depende más de quién y cómo la lea, pero si bien hay capítulos numerados y divisón en partes, éstos son susceptibles de ser re-ordenados o des-ordenados por el lector, y no simplemente por un capricho sino a partir de una invitación explícita del autor, fue pensada así.
Al final no sé si es que no hay centro o si éste está tan bien disectado y diseminado en una “novedosa” forma que aparece disfrazado, o por lo menos ambiguo.
(…ahora me acordé que Deleuze decía que habían rizomas con partes arborescentes y árboles que hacían rizoma en algunas partes, puede ser eso, una mezcla…)
R.

