
Hijos del Campo de Concentración
Mayo 15, 2007“…what does it mean to have a statue of Michaelangelo? It only works if it signals a certain world. And when this world is lacking, it’s nothing. It all depends on whether we have a world.” Hay una particular escena en la película Children of Men a la cual se refiere Zizek en este comentario: Theo va a visitar a su primo para pedirle ayuda para salir de la ciudad y la primera escena cuando entra a su lujoso departamento se focaliza en la estatua de David. La próxima escena los muestra comiendo con Guernica en el fondo. Así tal como estas pueden parecer escenas normales para un espectador que no conoce las obras, los personajes actúan de esta forma, completamente indiferentes a obras de arte que hoy en día son consideradas geniales. Aquí yace la crítica de esta película a la sociedad en que vivimos, ya que nos pone sobre la mesa todo aquello que hoy en día consideramos como relevante para nuestra existencia, para nuestro vida cotidiana o nuestros supuestos, y nos muestra como todo puede cambiar si se deja que un campo de concentración se transforme en nuestra “nueva ciudad.”
Más aún, esta crítica se amplía al desarrollar el tema del homo sacer. Children of Men demuestra una sociedad anárquica, en donde la guerra civil entre distintos grupos es parta de la cotidianidad y donde los inmigrantes son tratados como prisioneros de guerra. Así, el homo sacer, como lo describe Agamben, se convierte en una excepción que se convierte en norma. El hombre o mujer “raro”, en este caso el inmigrante predominantemente de color negro, se convierte en simplemente un ser biológico, sin ningún derecho político ni cultural, y tratarlos como ovejas o animales se convierte en la regla de la sociedad.
Esta película, tal como la obra de Agamben, nos hace considerar ciertos aspectos de nuestra vida cotidiana. Un recién nacido en Londres del 2027 es un milagro, mientras que hoy en día un recién nacido es muchas veces algo “lindo” y hasta molesto si es que este bebé llora y hace ruido cuando nos estamos tratando de concentrar en algo y nos interrumpe. De cierta forma, Children of Men busca que nos demos cuenta de lo que tenemos hoy en día y de lo que esto implica, y por lo tanto, de lo fácil que es perder cualquier beneficio o acción que hoy se considera como básico y común. Hay una escena hacia el final de la película que nos muestra a los soldados conmovidos por el llanto del bebé, sin embargo, esto no dura mucho, ya que deben continuar su lucha. Así, ese momento de asombro nos demuestra un poco de esperanza, ya que el ser humano siempre tendrá alguna forma de conmoverse, hasta en las instancias más denigrantes. Por lo tanto, la importancia para el ser humano moderno sería no perder la posibilidad de asombro, la cual muchas a veces parece recóndita al subyugarnos ante una urbe y un “campo de concentración” que nos tira un millón de tipos de información en un instante y nos espera que lidiemos con todo como si fuera lo más fácil del mundo.
Tomás Mosqueira.

Hay una parte que me llamó mucho la atención de la película. Al comienzo se produce un diálogo entre el personaje principal y un amigo, mientras escuchan las noticias en el auto. El hombre más joven del mundo ha muerto. El mundo entero está profundamente afectado y en duelo por la pérdida. Lo paradógico es que ante el estado de excpeción de la infertilidad mundial, todos los parámetros morales pasan a segundo plano. Pese a ser un delincuente y drogadicto, un peligro para el estado moderno, que actualmente sería segregado y aislado del resto de los ciudadanos, al “no merecer” ser un hombre libre, en ese contexto extremo la vida desnuda retoma su valor y todos lloran su muerte. El “Bios”, el hombre ciudadano normalizado y docilizado, del cual se esperan ciertos comportamientos, pasa a segundo plano ante un “zoe” que, por mucho que rompa los parámetros de normalidad, posee un atributo que supera cualquier virtud polìtica…la agónica juventud.
Me gustó tu critica, ya que abre nuevos parámetros hacia nuevas opiniones. También creo que fueron bien tomadas las escenas que elegiste: la parte en que salen el “David” y el “Guernica” y, sobre todo, la escena en que los soldados detienen la lucha por el llanto de la guagua (el milagro esperado), pero ante una explosión vuelven a ésta. También me gustó mucho el título “Hijos del campo de concentración”.
Sin embargo, creo que la película apunta, más bien, a otra cosa que a lo que tú dices: creo que es un llamado de atención sobre lo que podría llegar a convertirse la sociedad en que vivimos, si es que las brutalidades y crueldades presentes hoy siguen, sin ningún esfuerzo a realizar un cambio.
si, es una critica interesante, esta muy bien hecha. nada que decir, concuerdo plenamente en lo que propones.
saludos