
Perdidos con mapa en mano
Abril 26, 2007Jameson sin duda estaría muy desilusionado del mapa del Transantiago. El autor plantea que “en el nuevo hiperespacio urbano postmoderno se hace imposible confeccionar mapas mentales de una red comunicacional descentrada, multinacional y global en la que los sujetos individuales nos hayamos presos. La ciudad postmoderna ha abolido la distancia: nos encontramos tan inmersos en estos volúmenes asfixiantes y saturados, que nuestros cuerpos han sido despojados de sus coordenadas espaciales y se han vuelta en la práctica impotentes de toda distanciación”.Es por esto que evidentemente necesitamos nuevos mapas cognitivos. Pero lamentablemente el Transantiago no sólo se equivocó con los recorridos, sino que tampoco salió victorioso del desafío planteado por Jameson. Cuando nos enfrentamos ante una tremenda hoja escurridiza, llena de colores, minúsculos nombres y símbolos, ¿cómo no sentirnos aún más perdidos? ¿cómo, en palabras del autor, no sentirnos, individualmente incapaces de autoubicarnos?
En vez de encontrar el recorrido más “eficiente” a destino, nos damos cuenta en la alienante capital en la que vivimos y comienza un cuestionamiento existencial sobre el lugar donde se nos ocurrió echar raíces. Ya no es cosa de llegar y decir: “¡Ubícate!”…la cosa ya no es tan fácil. Ínfimos ante tal tremenda urbe, no somos capaces de representar nuestra situación en relación con el todo santiaguino. ¿Sublimidad? no creo que sea ese el sentimiento al enfrentarnos al mapa. Quizás no es un fracaso, quizás “es lo que hay” y Transantiago se lava las manos ante un mapa que no puede esperar ser más de lo que ya es. Colores, líneas, escala…la arquitectura actual tendrá que buscar nuevos símbolos para hacer del uno parte activa del todo.
Alessandra

comparto completamente tu opinion. Transantiago es incomprensible en el acto y, como tu bien dices, en el papel
Que bien escrito, me gusto. R
A proposito de las perdidas por Santiago. Para mi el mejor modo de conocer Santiago es perdiendose en el. Subirse a cualquier micro o “bus” y entregarse al recorrido de este. Los lugares se van entregando a si mismos.
El otro día hablaba con una amiga del mapa del Transantiago. Habíamos visto en las noticias que alegaban porque no se entendía nada. Claro, si la mitad de los chilenos está entre el nivel básico e insuficiente de comprensión de lectura y, entonces, quizás el mapa sea lo mejor del transantiago (se podría explicar la complicada dinámica caminata-bus-metro-bus-caminata-bus-caminata de una mejor forma, como para que el vulgo pueda cachar?? [AMO la palabra vulgo]). Y entonces, surgen mil problemas que van más allá del mapa, porque el mapa refleja lo que hay en la ciudad, no puede crear otra distinta.
Y al final estuve hablando con mi amiga hasta muy muy tarde de la segregación, los pesimos proyectos arquitectonicos q abundan, las carreteras que tajean la ciudad (qué onda vespucio, no puedo creer que no se puede ni cruzar la “calle” porque YA NO ES CALLE), y el metro en altura si que es un tajo en el cielo, en el cielo de los que viven cerca, principalmente. ¿de donde sacan esas ideas? ¿de los supersónicos, q porque viven en el futuro son mas avanzados asi q hay q copiarles?, las plazas que nadie puede usar porque están entre calles de velocidades casi de carretera, y tienen un diseño y pastito y florcitas como de antejardín de edificio bonito donde el pasto no se puede pisar… Y estas son cosas quizas menos importantes, no como el transatiago, que ya es otro tema, que da para mucho más que este larguísimo post…
Siempre me ha interesado mucho el tema que vas a tratar en el blog, y el punto desde el que abordas el tema de esta entrada es muy interesante. le diré a mi amiga que se una vuelta por el blog…
Tan bonito el proyecto, no comprendo porque los han visitado tan poco.. la vanguardia es asi. R
Quizás el Transantiago sea una nueva muestra de como la ciudad se va deshumanizando poco a poco, pretenden sumergirnos en la ciudad a través de recorridos que no piensan en nuestras necesidades, que en el fondo no comprenden al ser en su totalidad. Ver la cara de la gente agotada en las micros, las señoras que hasta sentadas van incómodas, esa persona que va al lado tuyo y que sabes que le faltan horas por llegar a su casa… Una vez más no pensaron en la gente. Y es que es imposible que nuestra integridad sea comprendida por un mapa, por muy conceptual que sea. ¿Donde esta la medida que va de acuerdo al hombre? Una vez más el Transantiago nos sobrepasa… y nos hace pensar que el hombre ha sido olvidado en su pequeñez, en su necesidad, en su fragilidad… y es sumergido en un sistema que ni el mismo comprende. ¿Qué ciudad queremos y cómo la queremos vivir?
me pareció interesante, así todo lamento mi desconocimiento del autor citado por la articulista, sin dudas ello habría sido más enriquecidor en cuanto al entedimiento de lo que ha planteado.
En todo caso, comparto su visión sobre la temática que trata. Cuando tengo que lidiar con TranSantiago, me asaltan una serie de cuestionamientos existenciales, sobre mi residencia en esta urbe, violenta contaminada y como si todo ello fuera poco, con TranSantiago.
Margarita: El autor es Frederic Jameson, un crítico estadounidense que en su ensayo “Postmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado”, termina concluyendo que la única posibilidad de superar la alienación que se vive en el hiperespacio postmoderno, es decir, en la ciudad, es logrando crear mapas cognitivos que nos hagan representable el entramado urbano. El texto es muy interesante. Si no lo tienes avísame y voy a subir al blog un resumen sobre la tesis de Jameson, por si te interesa.
El artículo está muy bien direccionado, aun cuando siento que el autor se limita, puesto que el tema es bastante interesante para analizarlo un poco más en profundidad.
Creo que el cruce que haces en el artículo es bastante elocuente respecto a lo que ha significado la puesta en marcha del proyecto modernizador del transporte, lo cierto es que éste vino a consagrar el paradigma neoliberal promovido por los gobiernos concertacionistas, el transantiago promueve el imperativo “tiempo es dinero”. No importa las condiciones en las cuales viajemos a nuestros destinos, pues lo que importa es llegar lo antes posible para que sigamos produciendo.
Respecto a lo que señalas en la cita de Jameson, que por cierto desconozco, es el reflejo de lo que sucede en esta ciudad, y claro está que las distancias se acortan en función de los intereses del capital, el espacio se globaliza y el tiempo se vuelve instantáneo. Esto último está muy bien expuesto por el geógrafo norteamericano, crítico del neoliberalismo, David Harvey.
Muy bueno el artículo ya que amplía el debate acerca de los proyectos “modernizadores” que nos imponen.
Muy buena la relacion entre la presentacion y la entrada, y me encanta que le puedan contar a mas gente de Santiago y de Jameson, a lo mejor no nos perdemos en Tokio, con cariño, R
Hello
Great book. I just want to say what a fantastic thing you are doing! Good luck!
Bye